Con nombre y apellido, revelan existencia de cártel de artistas y arquitectos en torno a proyecto cultural de Chapultepec



Ciudad de México.-Para los integrantes del Frente Ciudadano del Frente Ciudadano en Defensa y Mejora de Chapultepec, el retiro de la propuesta arquitectónica que contemplaba construir una calzada flotante para conectar a la primera y segunda sección de ese bosque urbano, refleja que ese como muchos otros proyectos del plan cultural era un dislate mayor.



En videoconferencia agregaron que la idea de crear esa calzada flotante no sólo era costosa (187 millones de pesos), sino que además estaba mal planeada y provocaría la tala de un gran número de árboles.



Ayer, la Secretaría de Cultura federal emitió una tarjeta informativa donde dio a conocer que el arquitecto Benjamín Romano, autor del plan de esa calzada, retiró su propuesta.



El retiro de Romano y su despacho LBR&A quedó poco claro. Los vecinos integrantes del Frente Ciudadano consideraron que el plan de este arquitecto, autor conceptual de la Torre Reforma, se debe a que la calzada flotante no se ajustaba a los requerimientos técnicos, económicos y de obra solicitados por las autoridades.



“Vemos que era un dislate mayor y hoy se cae porque las autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente, de la Secretaría de Obras y de Cultura no le hicieron saber que tenía que atender consideraciones de costo y técnicas. Qué bueno que se le hicieron esas observaciones y por la improvisación romano se retiró”, dijo el vecino Víctor Juárez.



Consideró que existen muchos despachos de arquitectos e ingenieros que pueden presentar un mejor plan de conexión entre la primera y la segunda sección de Chapultepec y que pueden resolver esa necesidad a una quinta parte del proyecto inicial.



“Pero se los dijimos, no era la obra adecuada, era muy cara”, insistió Víctor Juárez.



Agregó que si bien ya se retiró Benjamín Romano, quedan otros disparatados proyectos arquitectónicos como el de Renzo Piano, quien gracias a la amistad con el artista plástico Gabriel Orozco, ha diseñado un pabellón de arte contemporáneo sobre lo que hoy es el orquideario en la primera sección del Bosque de Chapultepec.



Durante la videoconferencia, el académico de la UAM-Xochimilco Pablo Gaytán, reveló que en la trama de la asignación de recursos públicos federales y de la Ciudad para desarrollar el proyecto “Chapultepec: naturaleza y cultura”, ese dinero está concentrado en un grupo concreto de arquitectos y artistas ligados a la membresía del coordinador de ese proyecto conceptual: Gabriel Orozco.



Así, dijo que al revisar el organigrama formal del proyecto Chapultepec, Homero Fernández, nombrado por la secretaria de cultura Alejandra Frausto como Director Ejecutivo del Centro Cultural Los Pinos, fue empleado, gestor, contacto y publirrelacionista de la Galería Kurimanzutto y de SOMA, un espacio-bar de “artes interpretativas” desde el que Gabriel Orozco exhibe sus exposiciones.



Pablo Gaytán agregó que con sus relaciones en el mercado del arte contemporáneo y en su actual responsabilidad pública, Homero Fernández, desde hace años viene fundando espacios mercantiles como el Salón ACME, el Parque Galería o la Fundación Alumnos 47. En esta última laboró bajo las órdenes de la curadora y galerista Patricia Martín, la creadora de la Fundación JUMEX.



Desde esos proyectos, Fernández ha negociado para figurar en la Zona MACO (feria de arte contemporáneo más importante en América Latina) que entre otras cosas le permitió relacionarse con el grupo inmobiliario Kaluz y RE Urbano, ambas inmobiliarias favorecidas por los gobiernos de la Ciudad de México en los últimos 20 años.



El académico recordó que Kaluz y RE Urbano realizan mega-obras en la Colonia Juárez y Avenida Reforma, reafirmando con ello el evidente conflicto de interés que Homero Fernández tiene al despachar adjudicaciones directas a sus amigos en el mercado del arte contemporáneo de la Ciudad de México.



Entre 2019-2020, Homero Fernández licitó y otorgó de manera directa recursos del presupuesto para diversas actividades y acciones que se enmarcan en el proyecto “Chapultepec: Naturaleza y Cultura”. Una primera empresa agraciada por el director del Centro Cultural Los Pinos fue SERVUCTOS SA de CV (licitación SC/SDC/PS/02613/19), que recibió del erario público la cantidad de 603 mil 200 pesos para proyectar la integración de la Calzada Molino del Rey y el estacionamiento sobre Avenida Constituyentes.



Además, por un monto igual de 603 mil 200 pesos, fue otorgada una adjudicación directa al Taller de Arquitectura Mauricio Rocha, S.C. según consta en el contrato SC/SDC/PS/02617/19. Con ello suman 4.5 millones de pesos a ese taller, que recibió para desarrollar el proyecto de Cineteca Nacional en la inexistente Cuarta Sección del Bosque; más otros 26.3 millones de pesos que recibió junto con IGNTIA para el proyecto de Bodega Nacional de Arte.



Aquí caben dos observaciones, dijo Pablo Gaytán, pues de un lado, Homero Fernández adjudica contratos en su calidad de Director Ejecutivo del Centro Cultural Los Pinos; y del otro, hay una extraña coincidencia en las cantidades otorgadas a SERVUCTOS/APRDELESP y Arquitectura Mauricio Rocha S.C. ($603,200)



“¿Acaso, la dupla empresarial Rocha/Orozco será una pantalla para recibir de forma dispersa los recursos públicos a fin de aparentar que se beneficia a varias empresas? ¿Acaso, los recursos públicos lo están capturando un grupo muy localizado de arquitectos y artistas?”, se cuestionó el académico.



En estas licitaciones directas aparece la arquitecta Rozana Montiel, integrante del autollamado Taller Chapultepec, quien recibió por el proyecto del Parque Claussell/Paseo del Conejo, la cantidad de 756 mil 252 pesos.



A esta red se suma Cano Vera Urbanismo y Arquitectura que obtuvo una adjudicación directa por 2 millones 947 mil pesos (SC/CCLP/PS/01367/2020). Esta empresa de Juan Carlos Vera y Paloma Vera es conocida por sus obras de rehabilitación de la “Casa Vecina” y las oficinas de “La Tempestad”, una revista de arte contemporáneo que difunde precisamente las obras de los agraciados y amigos de Gabriel Orozco.



La arquitecta Vera pertenece al Consejo Editorial de Arquine, además escribió sendo libro sobre el arquitecto Oscar Hagerman, proyectista de la Casa del Maíz, la cual forma parte del proyecto Chapultepec. “La premisa de las relaciones amistosas prevalece entre la élite beneficiaria del presupuesto federal”, acusó Gaytán.



Agregó que esta red de captura del dinero público tiene continuidad en la adjudicación SC/CCLP/01340/2020 por una cantidad de 208 mil 800 pesos a favor de la empresa Tónico Visual, de la cual son propietarios Enrique Gosselin y Gala Sánchez Renero. El primero es hermano de Fabián Gosselin miembro de la Fundación Museo Tamayo, donde también se encuentra el arquitecto Jorge Gamboa de Buen.



Entre los proyectos Gosselin se conoce El Parque, presentado como una aportación ecológica a la arquitectura. La gerencia de los proyectos de Tónico Visual la lleva Gala Sánchez Renero, quien realiza las ambientaciones de los eventos políticos y artísticos, y renta de mobiliario y mantelería.



Esta empresa fue contratada para la “ambientación indígena” en la toma de protesta del presidente en diciembre de 2018 en el Zócalo. También realizó la propuesta de arte visual de la presentación espectacular del proyecto Semilleros de Cultura Comunitaria de la SC, en 2019. Ahí Gala Sánchez apareció como Directora Artística del evento.



“Se trata de una red de intereses bien localizada en la cual participan artistas y arquitectos amigos de Gabriel Orozco, e intereses privados de Kurimanzutto.



“Estamos frente a un grupo de interés que captura el presupuesto, se apropia del Bosque de Chapultepec y su entorno, e incluso se filtran soterradamente para influir en la política cultural través de Siembra 5 de la galería Kurimanzutto, proyecto gemelo de Semillas y el moribundo Programa de Cultura Comunitaria de la Secretaría de Cultura”, concluyó Pablo Gaytán.