BUSCAN NOMBRAMIENTO DE SITIOS MEMORIA DE LA ESCLAVITUD PARA CUAJINICUILAPA Y ACAPULCO, EN GUERRERO
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BUSCAN NOMBRAMIENTO DE SITIOS MEMORIA DE LA ESCLAVITUD PARA CUAJINICUILAPA Y ACAPULCO, EN GUERRERO

Luego de que este año el Centro Histórico de la Ciudad de México quedara señalado como Sitio de Memoria de la Esclavitud, Cuajinicuilapa y Acapulco podrían ser las próximas poblaciones en ser nombradas como tal. El objetivo a largo plazo es que varios lugares de la Costa Chica de Guerrero y de Oaxaca queden acotados dentro de la senda que las poblaciones africanas y afrodescendientes han seguido en nuestro país.

Así lo dio a conocer la doctora María Elisa Velázquez, vicepresidenta del Comité Científico del Proyecto Internacional La Ruta del Esclavo de la UNESCO e investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), al participar en una conferencia realizada en el marco de la 4Aa Feria Internacional del Libro de Acapulco que tiene lugar en el Museo Histórico del puerto, hasta el próximo sábado 1 de octubre.

Actualmente, dijo, se trabaja en la conformación de un expediente para que Cuajinicuilapa sea considerado Sitio de Memoria de la Esclavitud y las Poblaciones Africanas y Afrodescendientes, un trabajo relativamente avanzado que cuenta con varias investigaciones sobre la historia, el impacto y la dispersión de este sector social en lo que hoy es el estado de Guerrero.

Por distintas circunstancias históricas, refirió, Cuajinicuilapa quedó en cierta medida a€œencapsulada en el tiempoa€, de manera que su gente mantiene tanto en su presencia física como en sus manifestaciones culturales, una mayor raigambre con la herencia africana. Asimismo, hace 20 años se gestó ahí el Movimiento de Afrodescendientes.

En el caso de Acapulco, anotó un dato importante surgido de la Encuesta Intercensal 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el cual reveló que es en esta ciudad donde la mayor cantidad de los habitantes se considera y adscribe como afromexicana o afrodescendiente, de ahí que sea un derecho y una exigencia ciudadana a€œque se hable de esta población, la cual construyó el puerto y que sigue estando aquí y que no sabe por qué tiene ese color de piel, esas tradiciones y esa forma de hablara€.



Es por ello que en coordinación con Víctor Hugo Jasso, director del Museo Histórico de Acapulco, Fuerte de San Diego, se trabaja para que este recinto del INAH cuente en corto plazo con una sala dedicada a tratar el tema de la llegada de la población africana y su impronta en Guerrero, del cual ya se cuenta con un guión museográfico. Las colecciones que integrarían esta sección serían de carácter etnográfico.

Durante la conversación con los asistentes a la conferencia, María Elisa Velázquez detalló que fueron alrededor de 250 mil africanos los que llegaron a la entonces Nueva España. A la región costera de lo que actualmente es Guerrero, arribaron mediante tres vías. La mayoría de las personas esclavizadas llegaba por el puerto de Veracruz, donde se daba la trata de forma autorizada, sobre todo de población venida de África Occidental. Posteriormente eran llevados a la Ciudad de México y desde ahí eran distribuidos, entre otros lugares, a la zona de la Costa Chica y a Acapulco, acompañados de encomenderos.

Otra vía fue por la Nao de China. a€œAlgunos fueron traídos en el Galeón de Manila y eran esclavos que venían de África Oriental y que llegaban por la ruta del Mar Índicoa€. Otros más a€”agregó la investigadora de la Dirección de Etnología y Antropología Social del INAHa€” a€œarribaron porque eran cimarrones, esclavos que huían y que venían de los valles de Atlixco y de Morelos, donde había mucha población afrodescendientea€.

Incluso durante la Conquista, varios africanos engrosaron las tropas siendo libres. Tiempo después, no obstante que la mayoría eran esclavos, algunos huyeron de esta condición, obtuvieron su libertad y alcanzaron puestos importantes en Acapulco y en la Costa Chica.

a€œPor ejemplo, aquí en el Fuerte de San Diego hubo milicianos africanos o de origen africano en el siglo XVIII, estaban a cargo de proteger la fortaleza y el puerto. Mientras en la Costa Chica se convirtieron en vaqueros y arrieros, en capataces de las cuadrillas indígenas, cuya población no tenía experiencia en el manejo de ganado. Entonces muchos de ellos tuvieron una movilidad económica y social que les permitió ascendera€.

Velázquez abundó que en lo que respecta a las expresiones culturales, el doctor Carlos Ruiz, etnomusicólogo, ha demostrado que los sones de artesa de la Costa Chica tienen formas musicales provenientes de Senegambia, región de África Occidental. Asimismo, la Danza de los diablos guarda conexiones con los bailes bantúes; también los cafres que llegaron del área de Madagascar, en África Oriental, dejaron su huella a través de diversas expresiones.

La doctora estimó que para 2017 pudiera darse la inscripción de Cuajinicuilapa y de Acapulco, concretamente el Fuerte de San Diego, como sitios de Memoria de la Esclavitud, considerando que tienen estudios profundos sobre el tema, iniciados hace 70 años con la edición del libro La población negra de México, de Gonzalo Aguirre Beltrán, quien además dedicó otra publicación a Cuajinicuilapa, intitulado Cuijla: esbozo etnográfico de un pueblo negro. Sin embargo, concluyó, un paso importante sería aterrizar también esta información en los libros de texto para mostrar la verdadera interculturalidad de México.


Publicado por: Equipo de redacción 2016-09-29 316
Tags: MéxicoCiudadNacionalCentroSocialInstitutoInternacionalProyectoHistoria

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