ESPECIALISTAS MEXICANOS CUMPLEN 10 AÑOS DE LABORES DE CONSERVACIÓN EN TUMBA EGIPCIA
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ESPECIALISTAS MEXICANOS CUMPLEN 10 AÑOS DE LABORES DE CONSERVACIÓN EN TUMBA EGIPCIA

Los expertos, entre ellos restauradores del INAH, avanzan en el proceso metodológico de restauración de pintura mural in situ y en la restitución de fragmentos de relieves
Fue dado a conocer en el ciclo de conferencias a€œLa diplomacia cultural, interculturalidad y la conservación del patrimonio. Reflexiones a 10 años de trabajo colaborativo en Egiptoa€


En los albores del siglo XX, el egiptólogo británico Norman de Garis Davies llevó a cabo un amplio proyecto de investigación de los complejos funerarios del Valle de los Nobles, en la franja occidental del río Nilo, donde desde hace poco más de 10 años una misión mexicana, en la que participan especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), realiza labores de conservación de la tumba del sacerdote egipcio Pui-Em-Ra.

Ubicado en la ciudad de Luxor, antigua Tebas, el monumento funerario ha sido intervenido desde 2005 por un equipo multidisciplinario valiéndose de los informes, dibujos y fotografías que el explorador inglés elaboró entre 1916 y 1918 junto con su esposa Nina, para el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

Bajo la dirección de la Sociedad Mexicana de Egiptología, en colaboración con la Universidad del Valle de México y el INAH, los especialistas que trabajan en la Tumba Tebana 39 (TT39) efectúan tareas de estabilización arquitectónica, para posteriormente concluir una etapa más en la intervención de la pintura mural de la última morada del segundo sacerdote del dios Amón.

Lo anterior fue dado a conocer en el ciclo de conferencias a€œLa diplomacia cultural, interculturalidad y la conservación del patrimonio. Reflexiones a 10 años de trabajo colaborativo en Egiptoa€, que se realiza el 26 y 27 de julio en la ENCRyM, donde especialistas en la materia resaltaron la importancia de la cooperación internacional en los ámbitos de la preservación y la difusión del patrimonio cultural.



Los restauradores Dulce María Grimaldi y Patricia Meehan, de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), y Luis Amaro, de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM), quienes dirigen las tareas de conservación, indicaron que a partir de la documentación de Garis Davies, se ha avanzado en el proceso metodológico de restauración de pintura mural in situ, así como en la restitución de fragmentos pertenecientes a relieves de muros colapsados.

Dulce María Grimaldi comentó que hace un siglo, a€œmientras que en otros lugares del mundo se hacían reconstrucciones completas de edificios arqueológicos, De Garis Davies tuvo la claridad de verse a sí mismo como un eslabón en una cadena de procesosa€, previendo no concluir la tarea en el monumento mortuorio de Pui-Em-Ra.

Además de las fuentes documentales, el egiptólogo inglés tomó parte activa en la protección de los fragmentos de relieves, algunos de los cuales fijó con adobe en los muros y otros los escondió en una pequeña capilla para evitar el robo que se daba en aquel tiempo. Con base en esta visión, adelantada a su época, el inglés dejó un legado sin el cual no serían posibles proyectos como el de la primera misión mexicana en territorio egipcio.

Existe también una buena cantidad de material que se encontró en el patio, entre el escombro y la arena que dejaron las excavaciones iniciales, refirió Patricia Meehan. Se trata de a€œfragmentos de los cuales no tenemos documentación pero que son interesantes porque presentan la policromía original, a diferencia de otras piezas cuyos colores cambiaron a lo largo de la historia de la tumbaa€.

Entre los sucesos que incidieron en el deterioro de los relieves de la TT39, las restauradoras expusieron que ésta se dividió con un muro para albergar dos cámaras funerarias en el periodo faraónico, más adelante se reusó como granero y establo, y en otro tiempo sufrió quemaduras debido a fogatas que se prendían afuera y convertían el interior en un horno.

En consecuencia, aproximadamente 70% de los murales que permanecen en su sitio perdieron el color, se erosionaron parcialmente o se quemaron, mientras que la parte restante corresponde a cientos de fragmentos de relieves de muros que colapsaron.

De esta manera, dijo Dulce María Grimaldi, a€œasí como buscamos que la tumba tenga una lectura de su composición original, también queremos mantener los elementos que nos hablen de su propia historiaa€, para lo cual se adecua el discurso, independientemente de las manchas de color o la pérdida de figura que saltan a primera vista.

Intercambio de experiencias para preservar la TT39

Pui-Em-Ra, como personaje de alto rango, presumiblemente escogió para su tumba un lugar donde la piedra le permitiera realizar relieves con las mismas cualidades que se observan en los templos de los faraones para quienes trabajó, Hatshepsut y Tutmosis III, hace más de 3500 años.

A diferencia de otros monumentos mortuorios, cuyas paredes tienen aplanados de yeso con arcilla y arena en los que se trazaban los grabados, los muros de la TT39 presentan relieves directamente realizados sobre la roca madre del cerro Khokha, donde fue construida. Este tipo de tumbas presentan la mejor calidad de la región.

Para la preservación de este espacio, el equipo mexicano ha llevado consigo la propuesta de usar materiales locales en vez de sintéticos, que a la larga producen mayor deterioro y ya no son removibles. A partir de la experiencia obtenida en la intervención de pintura mural mesoamericana, la propuesta de las restauradoras del INAH ha sido utilizar materiales afines que permitan conseguir un trabajo sustentable.

Sin embargo, al mismo tiempo, las especialistas han tenido la oportunidad de conocer y adaptarse a los materiales y técnicas que acostumbran usarse allá, donde han estado abiertas a compartir experiencias y a tomar decisiones en conjunto con los restauradores egipcios que, indudablemente, son quienes mejor conocen sus monumentos.

Si bien cada caso tiene sus particularidades, incluso dentro de una misma región cultural, la experiencia significativa ha sido percatarse de que hay un principio único, un factor universal, entre los restauradores de México y Egipto, así como los que colaboran en misiones en el mundo.

a€œAl final de cuentas somos las mismas personas con necesidades, sueños, ilusiones, ganas de trabajar. Eso nos pone en un mismo piso como cuando toca estar en Cholula o en El Tajín. Lo que la gente quiere es trabajo por una retribución pero también por el gusto de estar ahí, convivir con otros y el placer de ver esos relievesa€, concluyó Dulce María Grimaldi.


Publicado por: Equipo de redacción 2016-07-27 341
Tags: MéxicoNacionalCulturaInstitutoCulturalHistoriaMuseoSociedadMexicana

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