LA CONFORMACIÓN HISTÓRICA DE LA FRONTERA NORTE DE MÉXICO, A REFLEXIÓN ACADÉMICA

Fecha de publicación: 2016-10-12 por

BETA

La configuración del espacio limes entre México y Estados Unidos tiene detrás una historia compleja en la que intervinieron diversos personajes desde tiempos prehistóricos: los ocupantes y transformadores de la franja fronteriza, sus contextos y luchas serán reflexionados por más de 30 investigadores en diversas disciplinas antropológicas, que del 12 al 14 de octubre se reúnen en Ensenada, Baja California, en el V Coloquio a€œLa conformación histórica de la frontera norte de Méxicoa€.

El encuentro académico es organizado por el Seminario Permanente de Estudios Chicanos y de Fronteras y es resultado de un proyecto colectivo creado en 1982 por investigadores de la Dirección de Etnología y Antropología Social (DEAS) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de los centros INAH del centro y norte del país, así como por estudiantes mexicanos y chicanos de diversas partes del suroeste de Estados Unidos, con la intención de impulsar la vinculación académica entre estudiosos de la franja divisoria.

El antropólogo Juan Manuel Sandoval Palacios, coordinador del seminario, explicó las perspectivas históricas desde las que se ha analizado la conformación de la línea fronteriza en el norte de México: Primero, a partir del pensamiento de los autores angloamericanos que obedece a una escuela creada a partir de la tesis de la expansión de la frontera del Lejano Oeste, decisiva en la conformación de una identidad estadunidense, presentada en 1893 por el historiador norteamericano Frederick Jackson Turner.

Sandoval señaló que a pesar de que esta perspectiva ha recibido muchas críticas, aún vive en la imaginación popular del norteamericano y es el punto de partida de gran parte de la investigación histórica contemporánea.

Otra óptica es la historia del choque o colisión de fronteras ocurrida en el siglo XIX, cuando los españoles que se movían desde el sur para expandir su imperio a través de la Nueva España, se encontraron con los anglosajones que se desplazaban del este hacia el oeste.

La tercera circunstancia, mencionó Sandoval, son los estudios de las regiones fronterizas (Borderlands Studies) que durante las últimas tres décadas han dado un significado más amplio al término de región fronteriza, con dos perspectivas: la de los historiadores modernos angloamericanos, que sugieren que los nacidos en ese territorio son descendientes directos de la colonización española y no de origen mexicano, y la de los chicanos o méxico-americanos, enfocados a la marginalización y racialización de las personas de ascendencia mexicana en el suroeste de Estados Unidos después de 1848.

El antropólogo refirió que del lado mexicano ha habido diversos estudios historiográficos, regionales, de historia colonial, entre otros, para analizar la conformación del pasado de la franja fronteriza; en tanto los investigadores del INAH se han detenido en el análisis de los aspectos regionales que componen la frontera norte, desde la época prehispánica, la Colonia y los siglos XIX, XX y XXI.

Uno de esos estudiosos es el historiador Felipe Echenique March, para quien, a raíz de la invasión española en América, se fueron construyendo visiones maniqueas de los pueblos que lo habitaban y los territorios donde se asentaban. Las narrativas que se escribieron desde los primeros años de conquista y el acercamiento sobre aquel continente con el que se toparon los españoles, muestra visiones convenidas y convenientes al imperio español, de ahí que propone rastrear los primeros escritos que dejaron los conquistadores y para ello hace un recuento bibliográfico de fuentes históricas que presentará en el coloquio.

Para el historiador Alfonso Velasco Hernández, hay palabras que históricamente marcan hitos, definen cambios de época, es el caso de a€œfronteraa€. Desde la noción militar que usó Roma para fijar los límites de su república y posteriormente de su imperio, hasta el concepto de división territorial entre entidades políticas; el investigador presentará una reflexión sobre el término en el norte novohispano.

Otros temas a abordar son los límites de Mesoamérica y el norte de México en la época prehispánica, a través de la relación entre las culturas que se desarrollaron en el septentrión mexicano y el suroeste de Estados Unidos. Los planteamientos académicos refutan la idea de que las culturas mesoamericanas estuvieron tajantemente limitadas en el norte por la presencia de salvajes chichimecas, habitantes del semidesierto, quienes aislaron el desarrollo cultural del México antiguo. El avance en las investigaciones demuestra una cuantiosa existencia de comunidades sedentarias, con variables modestas e incipientes hasta complejos sistemas agrícolas.

Dadas las condiciones naturales del norte mexicano y su lejanía, la Corona española implementó diversas estrategias para su colonización, una fue el establecimiento de presidios: asentamientos militares que dieron origen a poblaciones actuales como Sonora y Arizona, elemento que el arqueólogo César Quijada considera factores en la conformación de la frontera septentrional novohispana, primero, y la frontera norte de México, después, a esta propuesta se dedicará una conferencia.

En el siglo XIX, el imperio español implementó diversos mecanismos para contener la expansión de los norteamericanos a tierras del suroeste, el coloquio tocará algunos de estos artilugios, así como la participación de norteamericanos, franceses y españoles en la construcción de la frontera México-EU.

Las bandas de apaches arribaron al territorio que actualmente se ubica en el suroeste de Estados Unidos y el norte de México, alrededor del año 850 d.C., pero con la llegada de los españoles a esas tierras, estos grupos adquirieron reputación de asaltantes; los jefes pelearon contra las tropas mexicanas y estadounidenses para mantener sus tierras y estilo de vida, el resultado fue un choque entre diferentes visiones del mundo y el territorio: una lucha en la frontera y por la frontera. Este tema también será abordado por diversos estudiosos.

La división entre México y Estados Unidos trazó una herida en los pueblos originarios que quedaron atrapados en ella, como los oa€™odham. Antes de la división política, las comunidades originarias coexistían de ambos lados de la línea fronteriza como en un sólo territorio, incluso espacio sagrado, hoy circunscrito al limes más transitado del mundo y uno de los más largos, con 3,141 kilómetros de longitud pero también de historia compartida que no termina de separarse.

El V Coloquio a€œLa conformación histórica de la frontera norte de Méxicoa€ tendrá lugar del 12 al 14 de octubre, en el Museo Histórico Regional de Ensenada, en Baja California.

Tags: MéxicoNacionalEstadoSocialInstitutoPrimerColoniaHistoriaEstados

Comparte

¿Qué opinas?




RECIBE GRATUITAMENTE LAS NOTICIAS DEL DF EN TU CELULAR





Facebook


El Cartón

El Cartón por Canek Leyva

#PolíticaEn5